+34 666 86 86 86De lunes a virnes de 10 a 18 h
+34 93 272 64 90De lunes a virnes de 10 a 18 h
Nosotros le llamamos
Solicitud presentada con éxito.
Sus datos de contacto:
Nombre
e-mail
Teléfono
Motivo de la consulta
Cuando le podemos llamar?
08:00-11:00
10:00-13:00
12:00-15:00
14:00-17:00
16:00-19:00
Enviar

La Bella Durmiente, otra espía rusa

Noticias de Rusia

En Gran Bretaña han arrestado a la nueva “Mata Hari” rusa.

bellaEl 4 de diciembre se conoció el arresto en Gran Bretaña de la ayudante de un parlamentario británico, Yekaterina Zatuliveter. La rusa de 25 años es sospechosa de espionaje potencial ruso y se está preparando su deportación. La prensa británica le atribuye las gestas de Anna Chapman, pero en Rusia se sospecha que los ingleses tomarían así venganza por el Mundial de Fútbol 2018.

El apellido de Zatuliveter, extraño al oído británico, no es la primera vez que aparece en los medios. La guapa muchacha, a la que la prensa inglesa atribuye pasión por las minifaldas y los tacones altos, fue arrestada en agosto de 2010. Katya volvía de Croacia, donde había celebrado su cumpleaños con unos amigos, a Inglaterra, país casi natal, cuando en el aeropuerto de Gatwick se le acercaron unos agentes de los servicios de inteligencia y la llevaron aparte a conversar.

El tema de conversación pasó a ser conocido en los periódicos: espionaje a favor de Rusia bajo la tapadera de un empleo como ayudante del liberal-demócrata Mike Hancock. Le preguntaron a Zatuliveter sobre la presencia en Gran Bretaña de una red secreta de agentes rusos, sobre sus relaciones de carácter romántico con un oficial de la OTAN y, según parece, sobre su trabajo con uno de los diputados más pro-rusos del parlamento británico. Entonces el expediente no llegó a ninguna conclusión concreta: la soltaron e incluso de la propia conversación sólo se supo un mes más tarde.

Zatuliveter conoció a Hancock hace aproximadamente 3 años durante una visita de éste a Estrasburgo a una reunión del Consejo de Europa (según otras fuentes, se habrían conocido en Rusia). El diputado le prometió trabajo y la tomó como su ayudante  Al mismo tiempo, se matriculó en la Universidad de Bradford, donde se disponía a recibir el grado de master. Según The Guardian, Hancock siempre se rodeaba de chicas hermosas procedentes de Rusia y la ex URSS y a menudo asistía a sus reuniones liberal-democráticas acompañado de ellas. De forma oficial, para él sólo trabajaba Zatuliveter. El resto de damas las presentaba como estudiantes en prácticas en el mismo Consejo de Europa.

En la personalidad de Mike Hancock y en los fundamentos de las sospechas del M15 conviene detenerse con más detalle. La carrera política del liberal demócrata empezó en 1984, un año antes del nacimiento de su ayudante. La popularidad de  Hancock fue aumentando paulatinamente a causa de su postura inquebrantable y provocativa respecto de muchas cuestiones delicadas. En particular, declaró abiertamente que se mostraba partidario del negacionismo del genocidio de Armenia, considerando que está fundamentado en hechos dudosos, e incluso no se avergonzaba de hacer pública su simpatía por Rusia de forma indiscriminada. Se destacó en la campaña del opositor Grigori Yablinki y prácticamente al día siguiente se declaró en apoyo de Putin y Medevedev.

A muchos de sus colegas les sorprendió su estrecha relación con Rusia, sobretodo teniendo en cuenta el hecho de que semejantes simpatías suelen ser una prerrogativa de los tories, el partido conservador de Gran Bretaña. Además de eso, en septiembre The Guardian dedicó un artículo entero a la posición pro Kremlin de Hancock, en el cual se escribía acerca de un supuesto apoyo financiero relacionado con este punto de vista. Según los rumores,  incluso provocó la pérdida de su pasaporte para ocultar sus frecuentes visitas a Rusia. Por otro lado, para una persona que encabeza en su parlamento la comisión por Rusia, este comportamiento, si no resulta inusual, al menos sí inexplicable.

Un hecho relevante es que Mike Hancock forma parte del comité de la Cámara de los Comunes por la Seguridad y tiene acceso a materiales que pueden ser del interés de países extranjeros. Ya después del arresto de la joven se conoció que el diputado se había interesado por las reservas británicas de plutonio y uranio, e incluso por los detalles del programa de modernización de los submarinos con misiles balísticos.

De la propia “espía”, que los medios han bautizado como la nueva Anna Chapman, se sabe mucho menos. Katya Zatuliveter nació en la provincia de Stavropol, en el pueblo Zmeika, cerca de Mineralnye Vody (en los medios británicos, al indicar el lugar de nacimiento se hace mención a Daguestán, vecino de Stavropol, que  Zatuliveter tuvo que abandonar junto con su familia a causa de la primera campaña de Chechenia.) Es la hija del empresario Andrey Zatuliveter, residente en Mineralnye Vody, y su hermana Polina está casada con el británico Andrew Cowburn. Según varios datos, éste dirige una compañía llamada Choices, que se dedica al envío de estudiantes a Gran Bretaña.

En la prensa británica, ya durante su primera detención surgieron rumores a cerca de que su padre era una persona influyente que trabajó por el KGB. Sin embargo, se puede considerar todo esto como estereotipos, como si en Rusia todos fueran del KGB o de la mafia.

El 2 de diciembre, los trabajadores del M15 arrestaron a Katya Zatuliveter. Al cabo de unos cuantos meses de investigar su relación, los servicios especiales llegaron a  la conclusión de que se trataba de una agente “durmiente”, es decir, como en el caso de los “espías rusos” en EE.UU. No se trata de ningún espionaje real, no hubo robo informes secretos, mientras que el contraespionaje supone que, según los indicios, la chica habría empezado a trabajar a favor de su patria. Los M15 también consideran que Rusia habría desplegado una red de agente conspiradores. Sus nombres, sin embargo, no se mencionan.

La propia Zatuliveter y su jefe Hancock niegan rotundamente cualquier relación con el espionaje ruso. Incluso a causa de la detención de la rusa, las fuentes del FSB y de la Embajada Rusa en Londres declaran sentirse perplejas, dado que no se les ha comunicado nada. Ella misma ya ha declarado que tiene la intención de recurrir la sentencia de deportación e insistirá en su inocencia.

Los servicios especiales británicos tienen algo que aprender de sus homólogos americanos, que ya han jugado a la detención de los rusos ilegales. Realmente, después de las historias sobre el incasable Christopher Mestos y Juan Lazaro, que viven de su leyenda y después de su descubrimiento no desearían vivir en Rusia, el caso de la “Bella Durmiente-espía” al servicio de la política pro-rusa se ve como algo demasiado evidente y banal. Ella tuvo muchas oportunidades de estuchar interesantes conversaciones y de echar una ojeada a documentos curiosos, pero entonces el Servicio de Inteligencia debe recibir un insuficiente por el encubrimiento de sus agentes. La misma Anna Chapman, en comparación con la cual a Zatuliveter sólo se la puede poner con gran reserva, tenía algo, al menos un negocio en calidad de tapadera.

Otro punto característico es que a los “espías rusos” de EE.UU les juzgaron enseguida, mientras que en el caso de Katya el tema versa sobre una deportación sin ningún tipo de culpabilidad y ni recurso. Quién sabe, puede ser que las curiosas presuposiciones de “Komsomolskaya Pravda”, que la deportación de la chica  no es nada más que la venganza  por haber perdido el Munidal de Fútbol de 2018, tienen más fundamentos, según parece.

Comentarios

Comentario eliminado
Comentario no publicado

{{comment.Author.Name}}

{{comment.PostDate}}

Este campo es obligatorio

Mensaje de error

Error en el texto

Su mensaje será enviado al autor. Gracias por tu participación ...